El mundo actual es sin duda un
mundo completamente diferente al mundo en el cual vivieron nuestros ancestros,
pues hemos cambiado diversos aspectos, tales como el estilo de vida, gustos
musicales, prioridades en cuanto a la satisfacción de necesidades, entre otros.
Nos encontramos en un mundo en el quelas marcas se han convertido en parte de
nosotros, son nuestro estilo de vida, nuestra religión.
Antiguamente, el consumidor se
contentaba con comprar un producto que se adecue a su bolsillo, y pueda
satisfacer su necesidad, dejando de lado el valor de la marca; y si tenían
preferencia por una marca específica, lo hacían mayormente debido al precio o
calidad.
Hoy en día las características del producto ya no juegan un papel tan importantes como antes, ya que la marca se ha convertido en el factor predominante al momento de la elección o toma de decisión de compra del consumidor, pero ¿Cómo sucedió esto? ¿A qué se debe esta preferencia tan religiosa por una marca específica?
Los consumidores actuales se encuentran en
la búsqueda constante de llenar un vacío interno, vacío que es llenado
artificialmente con la satisfacción del consumo de ciertas marcas, las cuales
de cierto modo, se convierten en parte de ellos, en una necesidad prioritaria,
un complemento para su felicidad y satisfacción consigo mismo. En algunos
casos, a esto le pueden llamar “Reforzar la Autoestima” con ayuda de la marca. Es
justo en este punto donde las marcas dejan de tener el mismo significado para
el consumidor, pues se convierten en “su religión”, ellos comienzan a compartir
o complementar cada etapa de su vida con determinadas marcas, viendo esto como
si fuera normal o necesario para sí mismos, tal es el caso de la marca
“HelloKitty” (ejemplo citado por Martin Lindstrom en su libro “Buyology”),
muchas niñas desde muy pequeñas empiezan obteniendo accesorios o almohadas de
la marca con la imagen de la dulce gatita, pero pronto se convierte en parte de
sí mismas, pues las acompañan a lo largo de todo su crecimiento, ya que a
medida que van creciendo van obteniendo los diversos productos que la marca
ofrece de acuerdo a las diversas edades de sus consumidores, teniendo en su
amplia gama de productos accesorios para celulares, juguetes, ropa, muebles,
electrodomésticos, etc. Pero ¿es realmente necesario tener los productos de
esta marca? Si no, entonces... ¿Por qué millones de niñas en el mundo se
desesperan por comprar sus productos?
Esta es la pregunta que se
realizan muchos, qué tanto es capaz de llegar a fondo una marca en la mente de
unconsumidor, o a qué punto se puede fidelizar una persona, para consumir una
marca por el resto de su vida, convirtiéndola en un complemento para sí misma.
Si nos enfocamos un poco más al
mercado peruano, nos daremos cuenta de que este “fenómeno” o “tendencia” ya se
presenta continuamente y cada vez con más fuerza, los peruanos tendemos a
identificarnos con algunas marcas específicas, esto especialmente si se brinda
un sentimiento nacionalista (el amor por el país, el orgullo de ser peruano, o
hace conocido el Perú en el mundo, entre otros), entre las marcas más
resaltantes podemos mencionar a “Inca Kola”, “Gloria” y “Gastón Acurio”.
Inca Kola ha
sabido posicionarse en la mente del consumidor peruano de tal manera que no
haya producto alguno que pudiera vencerlo en cuanto a la preferencia del
consumidor, esto se debe a que todos los peruanos levamos la marca no sólo la
mente, sino también en “el corazón”, o al menos eso es lo que nos han hecho
creer a través de los años. Y es tal la devoción a esta marca que somos capaces
de consumirla con todo tipo de comidas, el cualquier ocasión, estación, e
incluso hemos llegado a consumir el producto en helado. ¿Habrá algún día una
marca más poderosa que “Inca Kola” en el mercado peruano? ¿Podrá el peruano
dejar de consumir el “Sabor Nacional”? ¿“Inca Kola” algún día dejará de
“combinar con todo“?
Cuando hablamos de la religión
con relación a las marcas, debemos de analizar los dos puntos de vista, tanto
el del empresario como el del consumidor, para evitar opiniones negativas o
exclusivas al respecto, que pudieran dificultar la comprensión de esta
tendencia.
Desde el punto de vista del
empresario, esto es beneficioso, y es lo que todo empresario debe buscar para
su marca,” fans”, “devotos”, consumidores capaces de creer en la marca, pensar
en la marca y vivir a través de ella, y no pensar en otra más al momento de la
toma de decisión de compra. Pues este tipo de consumidores son los que nos
generaran una rentabilidad fija para la empresa, y se encargarán de promocionar
nuestra marca a los diversos medios con los que tengan contacto.
Si vemos el caso desde el punto
de vista del consumidor, este muchas veces no se da cuenta de su relación real
con la marca, o simplemente no lo ve como un exceso (algo negativo), pero en un
largo plazo puede ser adictivo.
Por lo tanto, existen muchos productos que
tienen un alto potencial para poder desarrollar una religión con el consumidor;
sin embargo esto no se ve explotado. Es necesario, crear una ventaja competitiva
y diferenciadora, y poco a poco ir desarrollando esa necesidad o complemento en
la mente del consumidor, para que este vea a nuestra marca como parte de sí
mismo y no como un producto de consumo común.
Por: Mónica Jazmín Díaz Tohalino

Efectivamente el valor funcional de la marca en estas épocas ya es algo caduco, no aplicable y el que lo hace fracasa. Ahora surge el enfoque emocional y mas profundo aun el intuitivo este es poderosísimo y fidelizador , aquella marca que lo haga lograra esa conexión con el consumidor. Pero no es fácil lograrlo y mientras sigan aplicando las técnicas tradicionales jamas lo lograran los mercadologos.
ResponderEliminarYa no podemos vender función, o beneficio o atributo eso no logra fidelizar , no logra conectar con el subconsciente del consumidor. El consumidor no sabe lo que quiere y seria un error preguntarle que es lo que quiere y basar nuestra innovación en sus palabras, gracias al neuro marketing me he dado cuenta de que esas técnicas ya no sirven. El consumidor logra conectarse , como lo mencionaste , con lo que logra llenar sus vacíos pero estos vacíos el no sae que los tiene porque están en su subconsciente y es preciso que como mercadologos nos enfoquemos en descifrar ese subconsciente llegando profundamente a sus juicios y valores y encontrar ese insight tan valioso y venderle valores simbólicos , solo así lograremos conectarnos con el consumidor moderno, que por cierto es mas inteligente que antes, :)